eterna juventud
A lo largo de nuestra vida nos encontramos con la dicotomia ser joven/ser adulto. No, no es que me haya mirado al espejo y me haya visto viejo. Al margen de eso, yo me quiero centrar en el papeleo.
Al cumplir los 18 años pasas a ser adulto. Es divertido que un día no y al otro sí, algo ridículo si lo piensas, pero igual de ridículo que tener un 4,9 o un 5 en un examen. Cosas de la vida.
La realidad de ser adulto con 18 es que eres adulto,sí, pero tus opiniones tendrán menos importancia porque “todavía eres un chaval”. La indudable sabiduría que da la experiencia es inalcanzable para tí pequeño padawan. Tema interesante para tratar en profundidad otro día.
Pero después de pasar la infancia queriendo ser adulto descubres que según vas creciendo hay cosas que son más caras. Los cambios van siendo progresivos y poco a poco para que no nos entre una depresión.
Primero hay que pagar más caro para entrar al zoo, al parque de atracciones… Pero allí, de entre las sombras, aparece tu punto de apoyo: Abono transporte mensual jóven (¡sí, aun sigo siendo joven!)
Y además tita Espe va ampliar el abono hasta los 23. Ah no, espera. Si yo aún no he cumplido los 21 y desde este mes ya tengo que comprar el abono adulto. Entonces.. tita Espe estaba mintiendo!!! Y no me duele por el hecho de ser “adulto” me duele porque es más caro, porque te sangran que da gusto.
Qué decepción tan grande… aunque siempre nos quedará disfrutar los descuentos de los jóvenes con el carnet universitario, que si te lo propones puedes alargar ser universitario hasta la treintena o más.
Pero bueno, dicen que a la tercera va la vencida. Y es que cuando entras en la 3º edad disfrutas de los descuentos de los jóvenes y de la credibilidad que te aporta la experiencia. Todo un lujo solo al alcance del jubilado.
5 comentarios a “eterna juventud”



3 de Julio, 2009 a las 19:27
Detecto cierto sarcasmo? Esperanza Aguirre está tan ocupada y tiene tantas cosas en la cabeza que es normal que se le olviden algunas, pobrecilla, tiene un cargo muy difícil, deja de meterte con ella, punto
3 de Julio, 2009 a las 19:28
Por cierto lo mío sí que es sarcasmo
7 de Julio, 2009 a las 10:59
Pasa en todas partes.
¿Por qué no ayudas para todos si ya pagamos los impuestos para ello?
Me parece muy bien que los jubilados con 20 euros al año tengan todos los trayectos de autobús pagados: lo que no comprendo, siendo una empresa municipal, que eso no se amplie a todo el mundo. Es más, incluso gratis ¿no quieren que aprovechemos los recursos y contaminemos menos?
10 de Julio, 2009 a las 14:24
Muy acertadas tus reflexiones; esas comparativas, me recuerdan al de las fronteras, líneas artificiales que suponen en muchos casos pagar distintos impuestos, tener distintas prestaciones, tener distinto gobierno, distintas leyes, etc…
En el fondo todo es un puro invento y todo está reglado, si lo piensas bien, estamos presos de todo un sistema que nosostros mismos nos hemos creado.
14 de Julio, 2009 a las 9:16
Efectivamente curioso el fenómeno de los 18 años: te acuestas con 17 siendo un ser dependiente del consentimiento legal de tus padres y te levantas siendo un independiente legal.
Cosa bien distinta es la madurez que tienes con esa edad y la que posteriormente vas adquiriendo con los años.
un saludo.