El mundo según Monsanto
El mundo según Monsanto es un libro que habla sobre los alimentos transgénicos y más concretamente sobre la mayor empresa que los comercializa: Monsanto.
Desde las primeras páginas se puede observar que no van a decir nada bueno sobre Monsanto. Incluso desde su portada con un grano-calavera de maíz.
Es un libro que trata a fondo (unas 500 págs) el tema pasando desde los comienzos contaminantes y tóxicos de la empresa (que hacen que acumule un gran número de demandas) hasta los OGM (Organismos Genéticamente Modificados).
Personalmente me gusta el tono irónico que utiliza la escritora Marie-Monique Robin como por ejemplo el subtítulo del libro “Una multinacional que les desea lo mejor” o en esta frase que me ha gustado:
resulta que los OGM son de una soja manipulada por…Monsanto para resisitir al herbicida más vendido del mundo desde los años setenta y fabricado por… Monsanto
Y puedes preguntarte, ¿a mí que más me dan los alimentos transgénicos? Pues…
A excepción destacada de España y Rumania, Europa se ha librado
Resulta que aquí también tenemos cultivos transgénicos de Monsanto y está bien enterarse a fondo de que va este asunto, que al fin y al cabo somos lo que comemos.
En definitiva, es un libro bastante interesante que profundiza en un tema de gran importancia como es la utilización de cultivos transgénicos y todo lo que ello pueda conllevar para nuestra salud.
Agradecimientos a BRM por enviarme el ejemplar hace unas semanas.
10 comentarios a “El mundo según Monsanto”



17 de Diciembre, 2008 a las 20:32
Si leyeramos sobre toda la basura que comemos, al final nos alimentariamos con el rocío de las hojas de algun lugar recondito.
Yo creo que cuanto menos sepamos mejor, ya que la vamos a guiñar de todas maneras, sea por la comida, por la contaminación, fritos por los rayos del sol o asesinados los unos por los otros en busca de oro (sería como Waterworld pero llamado Goldworld)
17 de Diciembre, 2008 a las 20:36
ya no se puede una fiar de nada…estamos rodeados: bifidus activos y demás lactobacterias, omega3, transgénicos,aromas diversos,aparte de las modificaciones en el aspecto como las sandías cuadradas y sin semillas, etc…que digo yo, cómo pudo evolucionar la humanidad sin todos ellos?…pero están por todos lados, hasta en el baño, que coges el gel para ducharte y es de avena, el champú de melocotón, la mascarilla para el cabello con estracto de cerveza, la crema hidratante de leche de burra (como Cleopatra), la pasta dental de manzana o de menta, el colutorio de naranja…Vamos que en vez de asearte pareciera que estuviste en El Buli.
18 de Diciembre, 2008 a las 0:21
Química de los Alimentos…que campo mas apasionante…no sabes cuanta de porquería tomamos sin darnos cuenta (y la de efecotos secundarios que tiene toda esta porquería)…pero sí que está bien saberlo.Voy a buscar el libro xa enterarme mejor…
18 de Diciembre, 2008 a las 9:27
Pues yo prefiero estar informado y así poder decidir si creo que es cierto que es algo malo para la salud.
Nunca me ha gustado eso de ojos que no ven …
18 de Diciembre, 2008 a las 9:58
Hombre, pienso que la transgenia en sí no ha de ser peligrosa (¿o acaso que piensan que hacía Mendel con los guisantes? ¿Punto de cruz?). Es decir, la modificación genética de los alimentos puede derivar en consecuencias beneficiosas - como ahorro en los costes, mayor producción, potenciación de sabor… -, por lo que lo importante es crear férreos controles de seguimiento sobre las empresas que la practiquen. Vamos, el eterno dilema de SABER utilizar determinada técnica (ni toda innovación científica es positiva per se ni criticable por principio); tengamos en cuenta que la principal industria que utiliza de manera habitual la transgenia no es la alimenticia, sino la farmacéutica.
¿Que la empresa Monsanto es una chapucera y va a hacer que nos salgan pústulas por todo el cuerpo (es un decir)? Pues que caiga todo el peso de la ley sobre ella; de ahí a rechazar la transgenia porque es un “invento del diablo” va a un buen trecho…
Se lo dice alguien cuya mujer es bióloga genetista, que conoce los pros y los contras del tema.
18 de Diciembre, 2008 a las 15:34
Si, a mi tampoco me gusta lo de ojos que no ven, pero a no ser que me digas que vives en el campo y puedes plantar tus propios pimientos y patatas, estas condenado de por vida a comer lo que te den. Porque por mucho que te digan y te jurén que lo que comes no es nocivo para la salud, es lo mismo que si yo te juro que Elvis vive. Tienes las mismas pruebas.
Tal y como esta todo, o lo plantas tu mismo y lo cuidas con amor, o te has de exponer a comer bazofias todos los dias. Y aún y así habra quien plante comida y se de de comer a el mismo veneno.
18 de Diciembre, 2008 a las 20:07
Pues la verdad es que no había escuchado hablar de este libro, pero tal como lo describes, sé que me encantaría leerlo de principio a fin.
Interesante recomendación.
Un saludo.
19 de Diciembre, 2008 a las 9:53
pfff, mejor no pensar en lo que comemos, ganas me dan de comprarme una huerta y cultivarlo yo
19 de Diciembre, 2008 a las 13:20
El tema de por si es interesante y tiene mucha tela por cortar.
Nos agrada que te haya gustado el libro, así sea para quitarte la venda de los ojos sobre un tema de tanta actualidad.
Gracias por participar en esta campaña de BRM
Un gran saludo de todo el equipo de Group 62 y BRM
23 de Diciembre, 2008 a las 3:39
Es lo mismo de siempre, incluso los gobiernos están bajo los mandos de los señores de las grandes multinacionales.
Y si hablamos de alimentación o energía, por ejemplo, ya es denigrante. Hacen lo que quieren con nosotros, y lo seguirán haciendo. Ese es el capitalismo.