El café está sobrevalorado
A lo largo de la vida nos encontramos con formas de actuar que ya estaban ahí. Si no las haces seguramente te ganarás, cuanto menos, una cara de extrañeza.
Hay actitudes que cuestan menos de aceptar en el caso de que no te gusten, pero hay algunas que carecen de sentido si se analizan un poco. Casi todos hemos pasado por uno de estos momentos con diferentes resultados:
Los jóvenes (¿podemos llamar jóvenes a chicos de 12 años?) quedan una tarde para pasar el rato, pero hoy es el gran día porque van a hacer botellón. No me preguntes cómo, pero han conseguido comprar alcohol en una tienda de Alimentación, alias “chino” y se lo van a pasar en grande.
Está establecido así, para pasárselo bien hay que beber un poco. En ese instante uno bebe para no quedar mal frente al otro y el otro bebe para no hacerlo frente al uno (porque son muy mayores o al menos eso tienen que demostrar). No les gusta esa mierda de cubata de garrafón, pero para que se van a excluir del grupo, no pueden permitírselo. Será divertido recordar el lunes el coma etílico que nos pillamos el finde.
Con el tabaco, aunque quizás parezca que menos por las leyes antitabaco, pasa lo mismo. El primer cigarro sabe a gloria, por eso todo el mundo empieza. El suave aroma del tabaco mezclado con el humo que ensucia los pulmones produciendo esa tos melodiosa es un aliciente perfecto para que todos matemos por empezar a fumar.
Estos dos ejemplos son los más dañinos, pero hay otras rutinas que pueden resultar igual de absurdas para algunos y que se ven obligados a cambiar o adoptar porque ya estaban ahí.
Este es el caso, por ejemplo, del café. El día que pasas de tomar colacao/nesquick a café determina un momento crucial en tu vida.
¿Y que pasa si no te gusta el café? Muchos, al igual que con el alcohol, se intentan hacer a ello hasta que les gusta. A otros les gusta desde el principio ( no les comprenderé, pero les respetaré). Y después queda el pequeño sector de los que escuchrán el resto de sus vida ”ah, que tú no tomas café…”
¿Y a qué venía todo esto? Seguramente a que tampoco veo ningún sentido al hecho de que los hombres tengan que vestirse con traje para ir a la oficina. Que el trabajo se puede desarrollar igual con traje que con una ropa normal/decente, incluso mejor. Por suerte, las mujeres tienen más libertad de “vestuario de trabajo”.
¿Alguna conducta social preestablecida que te irrite? No te cortes…
18 comentarios a “El café está sobrevalorado”



10 de Noviembre, 2008 a las 12:11
Conozco a bastante gente que no le gusta el café (a mi siempre me ha gustado, seguramente porque empecé a tomarlo con leche de pequeña…) tampoco es raro, vas a desayunar a un bar y se piden cacaolat, o después de comer, una cola… no me choca demasiado.
¿Ves? Lo del traje como ropa de trabajo si que es curioso (nah, lo que pasa es que las chicas estamos monas con lo que nos pongamos
)
10 de Noviembre, 2008 a las 12:29
Je, a mí me pasa con la cerveza. Nunca me ha gustado, y lo que me extraña es oir a la gente decir que lo que tengo que hacer es seguir tomandola que al final me gustará, que es lo que les pasó a ellos. Que claro, yo me pregunto ¿Para qué?
Algo parecido con el futbol. No entienden que me pueda gustar jugar a futbol y no el verlo en la tele, como si fueran dos cosas indivisibles. Que también me gusta el Monopoly y no por eso me voy a tirar horas viendo a otros jugar.
10 de Noviembre, 2008 a las 12:53
Pues a mi el primero me invitaron un día que hacía un frío del copón y que rico, ahora si no me tomo uno calentito por la mañana no soy persona, y eso que me acabo las botellas de coca-cola de 2 litros en dos días.
10 de Noviembre, 2008 a las 13:56
Tienes bastante razón en tu artículo.
, no sé qué es peor…
A mí me encanta el café, y a veces, bebo de más. Lo que no tomo, ni un sorbito es refresco de cola, sí, en un principio había escrito “Cocacola”, pero esque no tomo de ninguno, así que lo he corregido. Y tienes razón, la gente se extraña bastante. No es que no me guste, hace unos cinco años la tomaba encantada, es sólo que corté por lo sano. De ahí empezó a gustarme la cerveza
10 de Noviembre, 2008 a las 13:58
A mi tampoco me gusta el café, ni el alcohol, ni el tabaco, ni los carnavales ,a pesar de ser chicharrera(soy un bicho raro)…y encima hay quien me dijó una vez que si era mormona, o musulmana, o testigo de Jehova¿? nunca entendí ese razonamiento; puesto que yo por el hecho de que a esa persna si le guste no la tacho de alcohólica, ni de juerguista.
En cuanto a la libertad de vestuario de las mujeres…vale si, pero en algunas empresas (HM, por ejemplo) si no te maquillas te miran rarito, por mucha alergia que te den los coloretes, pinta labios, sombras, etc…
10 de Noviembre, 2008 a las 15:09
Yo creo que la primera vez que caté el café fue en una comida familiar. En plan ¿Café para cuántos? Que lo pruebe la niña que ya es mayor. Y seguramente no me gustó nada y ahora lo primero que pienso al despertar es “café café café”
¿Otra conducta social preestablecida que me irrite? Ir a la iglesia XD
10 de Noviembre, 2008 a las 15:37
mhhh me encanta el café…pero desde el 1er dia que lo probé, sin embargo el tabaco lo probé con 14 años y que asco! y así empecé a fumar, q triste no?
10 de Noviembre, 2008 a las 16:38
Hombre, creo que no es igualable el alcohol/tabaco al café, sobre todo porque no tiene una prohibicion explicita a partir de una edad. Aunque debería no?
Mi C.S.E que me jode es tener que ir de pantalon largo en verano con la chicharrera que hace
una vez cada 5 díasmientras las chicas van ventilandos las piernicas o las patas, según el caso.Y el café lo puedo dejar cuando quiera eh! Para demostrarlo me voy a tomar otro café, ahora…
Por cierto, no te gusta el café?
10 de Noviembre, 2008 a las 17:16
Bueno, a propósito de este post o gracias a él, he descubierto que Canarias es la región de España donde más formas de tomar café hay:
Café solo
Guayoyo (influencias venezolanas)
Tinto ( ” ” )
Cortado natural
Cortado descafeinado
Cortado leche y leche
Cortado condensada o leche cacharro
Barraquito
Carajillo( ya se que este lo conocen en más sitios)
Capuccino (Italia)
y alguno más que no me acuerdo, porque no me gusta el café y no le he prestado atención…Pero bueno como curiosidad…
10 de Noviembre, 2008 a las 18:08
Lo que pasa es que tú estás dale que te dale con el café desde el meme.
Yo tomo por la mañana para no dormirme: sólo para eso. Más me molesta el tabaco, la verdad, que lo tengo que oler aunque ni lo toque.
10 de Noviembre, 2008 a las 18:14
¿Conductas sociales preestablacidas que nos irriten? Buff… las conductas sociales me irritan, y lo preestablecido más todavía xDD Es coña, no es para tanto… pero sí que me jodería un montón la sensación de estar toda la vida pasando por el aro. Estoy convencido de que se podría sustituir a la mitad de la población por autómatas y ni siquiera sus parejas notarían la diferencia. Por cierto, me gusta el café, y salir a tomarlo con l@s compañer@s de curro más allegados es el mejor momento de la mañana. El café está sobrevalorado… pero los rituales sociales modernos ni te cuento.
11 de Noviembre, 2008 a las 10:04
Probé el café por primera vez el día que me examiné de selectividad…estaba dormidísima…e histérica, para que negarlo. Quedé con mis amigos en una cafetería que estaba al lado del instituto para desayunar, y pedí uno. Seguramente lo hice para estar más espabilada, no se.
La cosa es que hoy soy adicta al café y la cocacola. Tomar esas dos cosas es una conducta tan preestablecida en mi vida…XD
12 de Noviembre, 2008 a las 11:12
Me acabo de dar cuenta de una conducta que se viene dando desde hace unos años: el adelantar la Navidad…me da mucha rabia que cada año empiecen antes, es que aún no he guardado la ropa de verano y ya están todas las tiendas decoradas. Probablemente sea influencia Noruega (IKEA)…Pero es que nos hacen vivir demasiado rápido.
13 de Noviembre, 2008 a las 10:37
Lo siento , pero como has dado permiso para poner conductas sociales irritantes, tengo que comentar una de aquí que precisamente hoy me ha fastidiado mucho: EL DÍA DE LA FUGA… todo empezó hace muchos años en la Universidad de La Laguna, dicen que había un profesor que en toda su vida laboral jamás se puso malo, ni cogió ningún tipo de baja, ni asuntos propios. Era un profesor muy querido y como ya estaba muy mayor, sus alumnos decidieron obsequiarle con un día libre por San Diego (13 de noviembre creo) y no asistieron a clases. Desde entonces y en esa fecha se dejó de acudir a clases, para ir al monte o a la hermita de San diego en La Laguna…esa fue una costumbre que a lo largo del tiempo se ha ido extendiendo a todas las islas Canarias y no sólo en el ámbito universitario sino tambien a nivel de bachiller y de la ESO; pero desgraciadamente tambien se ha desvirtuado y ahora es excusa para hacer botellón y algo peor: tirar huevos y hoy a mi me ha tocado…EN MIS BOTAS NUEVAS!
13 de Noviembre, 2008 a las 10:50
lo de la Fuga de San Diego data de 1919-1920…y hay varias versiones, otra de ellas dice que en realidad se originó en el instituto Cabrera Pinto de La Laguna y el profesor homenajeado no era tan bueno… y de un día se ha pasado a casi toda la semana.
13 de Noviembre, 2008 a las 14:21
La que mas me revienta son las uvas de nochevieja. Es una costumbre absurdisima.
Respecto al cafe… en todas las comidas familiares mi abuela siempre dice “pero si ya tienes edad para tomar cafe!”. Claro que tengo edad, tengo 25 anyitos. Tambien tengo edad para ponerme piercings o tatuarme si quisiera, pero no me sale del higo!
25 de Noviembre, 2008 a las 15:37
Gran artículo!
No te falta razón.
Nos comportamos como autómatas del porque lo hace todo el mundo está bien.
Café hasta media tarde y de noche relajantes para conciliar el sueño. Las ojeras florecen en los rostros. Las conciencias no están tranquilas.
Los fines de semana para descansar, para descansar de qué. No descansamos por las noches??
Pero aún soñamos con la lotería (impuesto voluntario), por qué no?
27 de Noviembre, 2008 a las 19:47
Yo formo parte de ese pequeño sector. Todavía no he superado la fase Nesquik/Cola-Cao. Ni creo que lo haga: No tengo ningún interés en beber café ya que no me gusta y tengo la teoría de que me da jaqueca.
De hecho hasta hace poco no sólo tenía que soportar ese “¿En serio que no te gusta el café? ¿Pero lo has probado con mucha leche y azúcar?” sino que también tenía que soportar el “¿¡Cómo no te puede gustar la cerveza?!”
Tras un verano en Dublín, me acostumbré a la cerveza. Porque es un acto social y pedirte coca-colas o cubatas cuando los demás piden cerveza es como un poco raro, pero contra el café tengo el té como sustitutorio.
Ah, y siempre voy a trabajar con la ropa que me da la gana. ¡Como si voy en chándal!